
Este espacio lúdico ha sido todo un éxito, permitiendo que nuestros estudiantes disfruten, compartan y aprendan de manera significativa. A través del juego, hemos fortalecido no solo habilidades sociales, sino también el sentido de pertenencia y la sana convivencia.
De forma paralela, se ha ido consolidando el uso responsable de la credencial para el préstamo de materiales, fomentando la autonomía y el compromiso en el cuidado de los recursos.
A esto se suma la valiosa colaboración de nuestros apoderados, quienes han contribuido generosamente con la donación de nuevos juegos, enriqueciendo aún más esta experiencia y fortaleciendo el trabajo conjunto entre familia y colegio.