
En nuestro colegio conmemoramos el Día del Síndrome de Down a través de una actividad simbólica y significativa: asistir con calcetines cambiados. Este gesto, simple pero poderoso, nos permitió reflexionar junto a nuestros estudiantes sobre la importancia de reconocer, respetar y valorar las diferencias.
A través de esta iniciativa, reforzamos nuestro compromiso con la inclusión, promoviendo espacios donde cada estudiante se sienta acogido, respetado y valorado por quien es. Así, seguimos construyendo una comunidad educativa que celebra la diversidad y fomenta el desarrollo integral de todos.


